En una semana han acabado con todos las reservas de las pescaderías de la localidad. Lo más curioso es que los ladrones no son personas, sino gatos hambrientos. Este sujeto ha pasado durante esta semana de agosto.
El primer caso fue en la Pescadería la Rosa. Cuando la dueña abrió el establecimiento por l amañana, lo encontró totalmente destrozado y sin ningún tipo de pez. De inmediato llamó a la policía, pero ellos no dieron con el ladrón. Otro caso tuvo lugar el sábado. Los sucesos fueron los mismos, pero esta pescadería tiene cámeras de seguridad. Los agentes investigaron las cintas y no podían dar crédito a lo que estaban viendo: los bandidos eran felinos hambrientos. Los comisarios han hecho todo lo posible para deshacerse de esta plaga, pero de moento no se han obtenido resultados y los gatos siguen saltando a todos los comercios en busca de comida.
De momento no tenemos más información sobre lo sucedido, cuando tengamos más detalles os informaremos en seguida.
Cèlia Corvillo,
Playa de Aro.

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